Bolonia en secundaria

Educación y trabajo para jóvenes

Experiencias de estudiantes erasmus sobre la comida extranjera

Vivir en un país extranjero puede ser duro, muy duro. Y los estudiantes de Erasmus lo saben muy bien.
Hay que adaptarse a otra cultura, a otras tradiciones, a otra gente y a otra comida.

Pero lo que si es cierto es que es una experiencia inolvidable de la que aprendes muchísimo y en la que descubres nuevas amistades, nueva comida y nuevos paisajes.

Experiencias de estudiantes erasmus sobre la comida extranjera

En esta ocasión nos vamos a centrar en la gastronomía de esos países extranjeros y le vamos a preguntar a 3 estudiantes de Erasmus cual es su experiencia con la comida de allí.

Erika, que ha estado de Erasmus en Cluj-Napoca, un municipio de Rumania, nos cuenta su experiencia con la comida y los restaurantes de la ciudad.
La ciudad es una mezcla de lo antiguo y lo moderno, por tanto hay todo lo que necesita un estudiante para estar a gusto, clubes, piscinas, 2 estadios de fútbol, lugares donde se puede comer mucho por poco dinero, hay una ópera y un teatro para llenarse de cultura, una gran cantidad de exposiciones de fotografía y pintura, cines...

¿Qué clase de comida hay?

La comida es deliciosa, tiene un sabor increíble. Por supuesto, también hay un montón de comida rápida y muchos restaurantes de kebabs. Hay un montón de restaurantes, en especial me encanta el Toskana, en el que se puede encontrar a más estudiantes extranjeros. Y como no, hay restaurantes de comida italiana, francesa, japonesa e incluso africana. Precisamente, en uno de mis restaurantes franceses favoritos donde descubrí la receta de vichyssoise, que me encantó. ¡Estar estudiando en Rumanía para descubrir la gastronomía francésa, qué locura!

¿Cuales son tus lugares favoritos para comer?

Cantina Agronomia en la que ponen comida barata, pero deliciosa, en Iulius Mall hay un lugar donde se puede comer comida china, todo lo que quieras por 10 euros, también me gusta visitar Indigo, un restaurante de comida india, Lugano, un lugar elegante para una cena romántica, La roata, en la que sirven comida típica rumana como ciorba, una sopa muy completa o el sarmale.

Pablo y Enrique están estudiando en Viena. Los dos querían ganar un poco de experiencia internacional y disfrutar de la aventura de conocer otro país.

Hemos elegido Viena por la cultura, la música, el ambiente y todas las buenas historias que cuentan otros estudiantes sobre la vida nocturna. Y todas las expectativas que teníamos se han cumplido. Viena es fantástica y hemos hecho muchísimas cosas ya, hemos disfrutado de su gastronomía y de las terrazas y por último y no por ello menos importante, de su magnífica vida nocturna.

¿Habéis notado un cambio muy grande en la comida?

Por supuesto, también hemos notado la diferencia en los hábitos alimenticios y en la comida de Viena.

En España estamos acostumbrados a cenar a las 9 o 10 de la noche, pero allí a las 6 o 7 de la tarde ya se ponen a hacer su última comida, lo que aquí sería merendar.

Además su comida nos resulto muy pesada. Casi todos los días comen carne y siempre suele ser empañada y con patatas fritas.
Supongo que al hacer más frío, la gente de allí necesita ingerir más calorías en su cuerpo y por eso todo tiene más grasa.

¿Cuales son los platos que más os han gustado?

Sobre todo un plato de carne acompañado de Schinkenfleckerln, una guarnición bastante completa de pasta con jamón y queso gratinado. Parece que eso es el plato, pero no, es sólo la guarnición.
Reconocemos que hemos comido sobre todo en restaurantes de comida rápida, pero la cocina vienesa que hemos probado, estaba bastante buena. Aunque no hay nada como la cocina mediterránea.