Bolonia en secundaria

Educación y trabajo para jóvenes

La formación profesional

Apenas queda una semana para las elecciones generales. Gracias a la campaña electoral el tema educativo vuelve a estar sobre la mesa. Todos los partidos, de una manera u otra plantean sus propuestas para reformar unos, potenciar otros, la educación.

Algunas de estas propuestas pasan por dan un mayor peso a la formación profesional dentro del panorama educativo español. Es bien sabido que la universidad a sido quien se ha llevado la mayor parte de los debates sobre reformas educativas en los últimos años. Y pese a ello como ya hemos comentado la universidad deja mucho que desear.

La formación profesional

Y no sólo por el nivel de enseñanza, sino por su distanciamiento con respecto a lo que el mercado de trabajo demanda. Cierto es que no toda la educación debe estar ligada al mercado laboral, pero tampoco debe darle la espalda. No al menos si uno de los objetivos de la educación superior es preparar a nuestros jóvenes para encontrar un trabajo. Y que a poder ser sea un trabajo de cierto nivel.

Vuelve el foco por tanto a la formación profesional, aquella más enfocada a preparar jóvenes que se incorporen a un puesto de trabajo. Hay profesiones con salida que son dejadas de lado en circulos universitarios. Especialmente aquellas que precisan de cierta destreza física, no sólo intelectual. Hablamos de profesiones como electricístas, fontaneros, carpinteros y todos aquellos oficios que han perdido popularidad estos años, pero que sin enbargo ofrecen buenas opciones de empleabilidad y son áltamente demandados. El trabajo en talleres de estuches, de artesanía, etc es una realidad cercana y una fuente de buenas oportunidades de empleo.

Estas profesiones son igualmente valiosas y gratificantes. Tanto a nivel de desarrollo personal como a nivel laboral y de ingresos. Un fontanero en una capital de provincia tiene una buena salida laboral. Las empresas de fontanería de Madrid han reportado en diferentes momentos necesidad de nuevo personal con preparación en el sector de fontanería, indicando que les resultaba difícil encontrar personas disponibles.

¿Cómo puede ser que empresas del sector servicio, de fontanería, desatrancos y electricidad no logren captar nuevos trabajadores? Aquí la formación profesional tiene un papel clave. Nuestros jóvenes encuentran una salida laboral directa. Es capital que los sistemas educativos estén entrelazados con las empresas y el mundo real del trabajo. De poco sirve impartir materias o habilidades que no son demandadas por las empresas.

Un desafío para España es que el mundo de la formación pública acerque su mentalidad a las necesidades reales que tienen las empresas. Debemos enfocar buena parte de la educación y materias que se imparten para que los jóvenes tengan una salida y estén realmente preparados para el mundo profesional. Seguramente la formación profesional es uno de los eslabones mejor preparados para ello.

Fontaneros, electricistas y otros empleos del sector servicios son vitales para el buen funcionamiento de nuestra sociedad. Son sectores en que hay empleo. Además, nuestros jóvenes deben tener una mentalidad abierta, no pensando únicamente en encontrar empleo, sino estando abiertos a la opción de crear su propio puesto de trabajo.