Un estudio presentado por la Comisión Europea explica que aunque el resultado es satisfactorio queda camino por recorrer. “Debemos continuar modernizando la calidad de la educación superior, así como hacerla más asequible para el ciudadano” señaló la comisaria europea de Educación, Androulla Vassilou, que espera que con la aplicación de la Estrategia 2020 el número de graduados pase de menos del 30 a más del 40% de los jóvenes europeos.
El informe analiza los avances de la enseñanza superior en estos diez años en cada uno de los 46 países. Llega a la conclusión de que ha habido avances satisfactorios pero de forma desigual y esto indica el camino por el que se debe ir en los próximos años.
En Europa hay unos 19 millones de estudiantes que cursan en unos 4.000 establecimientos de enseñanza superior en los que trabajan millón y medio de personas. Algunas de las universidades europeas están entre las mejores del mundo. Pero no es suficiente. Otras no son tan modernas como debieran y en algunos países son pocos los jóvenes que pueden acceder a las universidades o a las escuelas técnicas. El Espacio Europeo de Educación Superior intenta corregir estas deficiencias.